En el jardín de mi huerta,
tengo tres capullos y tres rosas,
a todas las cuido con esmero,
cariño y desapego,
son libres como el viento,
valientes y afanados,
humildes y sencillos,
ya no necesitan del hortelano,
que con paciencia y amor,
siempre las cuido
¡que más quiero!
si con solo estar en mi jardín,
me enamoran y hacen feliz.






Si un amigo te pide dinero, reflexiona bien cual de los dos quieres perder, sí el amigo o el dinero.












